¿POR QUÉ ES IMPORTANTE UN BUEN DESAYUNO?

Desayuno explicado de manera fantástica por una endocrinóloga



RIIINNNGGGG!!!!!!!!! Suena el despertador y el cerebro empieza a preocuparse: ”Ya hay que levantarse y nos comimos todo el combustible’”… Llama a la primera neurona que tiene a mano y manda mensaje a ver qué disponibilidad hay de glucosa en la sangre. Desde la sangre le responden:”Aquí hay azúcar para unos 15 a 20 minutos, nada más”.

El cerebro hace un gesto de duda, y le dice a la neurona mensajera: ‘De acuerdo, vayan hablando con el hígado a ver qué tiene en reserva’. En el hígado consultan la cuenta de ahorros y responden que ‘a lo sumo los fondos alcanzan para unos 20 a 25 minutos’.

En total no hay sino cerca de 290 gramos de glucosa, es decir, alcanza para 45 minutos, tiempo en el cual el cerebro ha estado rogándole a todos los santos a ver si se nos ocurre desayunar.
Si estamos apurados o nos resulta insoportable comer en la mañana, el pobre órgano tendrá que ponerse en emergencia: ‘Alerta máxima: nos están tirando un paquete económico. Cortisona, hija, saque lo que pueda de las células musculares, los ligamentos de los huesos y el colágeno de la piel’.
La cortisona pondrá en marcha los mecanismos para que las células se abran cual cartera de mamá comprando útiles, y dejen salir sus proteínas. Estas pasarán al hígado para que las convierta en glucosa sanguínea. El proceso continuará hasta que volvamos a comer.

Como se ve, quien cree que no desayuna se está engañando: Se come sus propios músculos, se auto devora. La consecuencia es la pérdida de tono muscular, y un cerebro que, en vez de ocuparse de sus funciones intelectuales, se pasa la mañana activando el sistema de emergencia para obtener combustible y alimento.
¿Cómo afecta eso nuestro peso?
Al comenzar el día ayunando, se pone en marcha una estrategia de ahorro energético, por lo cual el metabolismo disminuye. El cerebro no sabe si el ayuno será por unas horas o por unos días, así que toma las medidas restrictivas más severas.

Por eso, si la persona decide luego almorzar, la comida será aceptada como excedente, se desviará hacia el almacén de ‘grasa de reserva’ y la persona engordará.

La razón de que los músculos sean los primeros utilizados como combustible de reserva en el ayuno matutino se debe a que en las horas de la mañana predomina la hormona cortisol que estimula la destrucción de las proteínas musculares y su conversión en glucosa.
Fuente: Dra. Daniela Jakubowic (Endocrinóloga)




ORGANISMOS GENÉTICAMENTE MODIFICADOS (GMO):


Tú puedes decidir dejar de comprarlos, ellos tendrán que dejar de hacerlos:


*LA ALIMENTACIÓN DE LOS NIÑOS A EXAMEN.


¿Comer puede ser malo para la salud?

Preparemos el menú estándar de un niño, según las recomendaciones de Sanidad: mucha fruta y verdura, lácteos, poca grasa. Y analicemos el contenido. portada_xl_semanal.jpg

Resultado: 128 residuos químicos, 47 potencialmente cancerígenos. Es la conclusión de un estudio de la Alianza Europea por la Salud y la Asociación Générations Futures. Hallaron dioxinas, trazas de pesticidas, metales... Su concentración está por debajo del umbral que marca la ley, pero son tantas las sustancias que los efectos a largo plazo son preocupantes.


  • DESAYUNO

    1. El plástico del termo contiene bisfenol A, perturbador endocrino que migra a la leche con el calor.
    2. Trazas de insecticidas en el pan de molde, usados para la conservación del cereal en los silos.
    3. Quince sustancias cancerígenas en la mantequilla; entre ellas, dioxinas derivadas de procesos industriales que acaban en la cadena alimentaria.
    4. Tres pesticidas y un fungicida cancerígeno en el zumo envasado. Trazas de plaguicidas en la mermelada y en la piel de la fruta.


  • ALMUERZO

    1. Pesticidas en el tomate. Trazas de metales pesados en el atún de lata (arsénico, mercurio y cadmio).
    2. Diez contaminantes en la carne, concentrados sobre todo en la grasa.
    3. Nitratos en el agua, procedentes de abonos agrícolas. Tres subproductos de la cloración sospechosos de causar tumores.
    4. Residuos de plaguicidas en las judías verdes, importadas de un país extracomunitario.
    5. Restos de fitosanitarios en la uva. Otro estudio encontró trazas de plaguicidas en el 59 por ciento de la fruta y el 30 por ciento de las hortalizas, sobre una muestra de 3500 alimentos.


  • CENA

    1. El salmón contiene 34 sustancias químicas. La grasa concentra contaminantes industriales, metales pesados y dioxinas.
    2. Diez pesticidas en el arroz importado de Asia.
    3. Ftalatos en la bandeja de plástico, que migran a los alimentos cuando se calientan en el microondas.
    4. Contaminantes en el queso procedentes de la industria que se encuentran especialmente en la hierba que pastan las vacas.
    5. Seis plaguicidas en la manzana procedente de Brasil. También se encontraron en limones de Argentina.

Fuente: http://xlsemanal.finanzas.com/web/articulo_complementarios.php?id_edicion=6287&id_articulo=68458&id=31910&p=magazine

http://xlsemanal.finanzas.com/web/articulo.php?id=68458&id_edicion=6287

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*¿De verdad somos conscientes de lo que nos metemos en nuestro cuerpo?
Excelente documental de la 2: "Somos lo que comemos"
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=Las claves de una buena alimentación antes de un examen=

Se acerca una oleada de exámenes. Pero no es suficiente llevar la lección aprendida el día de la prueba. A la tensión acumulada, nervios y horas de estudio hay que añadirle una buena alimentación para que sea óptimo el rendimiento académico. Diversos nutricionistas nos dan pistas sobre cuáles son los alimentos recomendados y nos ayudan a confeccionar un menú saludable para afrontar con éxito los exámenes.


Jarea Satué Redacción Aprendemas - 17/01/2011


Durante la época de exámenes, los estudiantes prestan poca atención a mantener una dieta equilibrada, saludable y que favorezca la concentración. Diferentes nutricionistas ofrecen su versión de cuáles son las mejores opciones para conseguir una dieta rica y que sea el complemento más adecuado para una buena salud mental. Pero también alertan de los peligros existentes: entre lo más perjudicial, las grasas saturadas y los azúcares refinados.
Es casi seguro que los hábitos alimenticios en la actualidad han variado mucho desde la antigua Grecia, pero si Pitágoras levantara la cabeza no daría crédito a las costumbres que los estudiantes de hoy ponen en práctica cuando deben sentarse a comer en época de exámenes. Así, los pitagoristas, corriente pensadora seguidora del matemático griego, promovían una alimentación centrada en el vegetarianismo. Es más, muchos subsistían a base de pan y agua solamente, o incluso practicaban la abstinencia, y no sólo de comer. Hoy, se podría decir que los estudiantes no toman una alimentación demasiado abundante, pero seguro que las razones de los pitagoristas eran algo más que espirituales.
Sin querer entrar en generalizaciones, comer poco y mal es una costumbre del universitario de hoy. Según los datos que se extraen del estudio enKid sobre los Hábitos alimentarios entre la población infantil y juvenil española de entre 2 y 24 años, los jóvenes españoles consumen una cantidad superior a la recomendada de grasas, proteínas y azúcares refinados. La ingesta de fibra contenida en verduras es pobre, y la de frutas y hortalizas, insuficiente. Además se añade que más del 60% de los niños y adolescentes españoles no practica ejercicio, o lo practica menos de dos veces por semana, repercutiendo directamente en su estado de forma.
Se sabe de sobra que una buena alimentación incide de manera positiva en el rendimiento, la memoría y la concentración cuando hay que ponerse a estudiar. No debería extrañar que numerosos pensadores optara por una alimentación vegetariana, pues dentro de las recomendaciones de la mayoría de nutricionistas el papel de las verduras, frutas y hortalizas es claramente protagonista. El propio Pitágoras, Diógenes, Sócrates, Platón, Kant, Einstein, Tolstoi o Ghandi defendieron su práctica.
Según la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas (AEDN), “una dieta saludable es la mejor herramienta para lograr un adecuado rendimiento intelectual. Se deben consumir cantidades abundantes de cereales y derivados; como la pasta, el arroz, el pan, mejor si son integrales. También, las legumbres, frutas, verduras y hortalizas; frutos secos y aceite de oliva. Es preferible consumir cantidades menores de pescado, aves, huevos y lácteos, y aún más pequeñas de carnes”.
La naturaleza, en su infinita sabiduría, ha aportado alimentos que por sus propias características nutricionales constituyen una ayuda extra cuando hay que hincar codos. Sin dejar de hacer un merecido reconocimiento a los rabitos de pasas, por su trayectoria a lo largo de los años, también las frutas, los lácteos y cereales tienen su espacio. Por ejemplo, para el desayuno. El efecto de esta comida en el rendimiento escolar es uno de los aspectos más estudiados. Según AEDN, dejar de hacer esta comida supone que el cuerpo pasa muchas horas de ayuno, lo que puede reducir la concentración de glucosa en la sangre. Este se traduce un menor rendimiento intelectual a distintos niveles; desde una disminución de la rapidez y exactitud de la memoria auditiva y visual a corto plazo, así como de la memoria inmediata, retardada y de reconocimiento y espacial. Puede verse reducida la fluidez verbal y el rendimiento en las pruebas de aritmética. No se trata de “sobrealimentarnos”, aseguran, sino de saber que el desayuno es importante y debe ser saludable. Además de llevar una regularidad en las comidas, también se recomienda seguir una dieta rica en frutas, hortalizas, pescados y legumbres en el resto de comidas.
Paco Carreño, doctor en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte y experto en Nutrición Terapéutica Ortomolecular, también se decanta por las frutas verduras y hortalizas, y recomienda que se ingieran crudas. Además, echa abajo ciertos mitos y tópicos alimenticios y aclara que, sin caer en la abstinencia de los griegos, es preferible no comer demasiado.
BAD FOOD
Ya sabemos cuáles son los alimentos buenos, pero y los malos, ¿qué pasa con ellos? En la jerga profesional se les llama superfluos, aquellos que no son necesarios desde el punto de vista nutricional. “Son alimentos que aportan mucha energía, como el azúcar, las grasas saturadas o la sal. En cambio, apenas contienen nutrientes esenciales para el funcionamiento correcto del organismo (fibra, vitaminas, minerales, grasas insaturadas, antioxidantes, etc.)”, coinciden los especialistas consultados.
Estos alimentos son los que se sitúan en la punta de la pirámide de la alimentación saludable: refrescos, bollería, pastelería, embutidos y carnes grasas, golosinas, caramelos, patatas chip y snacks similares, comida rápida, mantequilla, helados, azúcar, etc. Incidir en los peligros de la ingesta de este tipo de alimentos no debe caer en un saco roto. Por ejemplo, el azúcar refinado es un claro ejemplo. Estudios europeos aseguran que cada niño consume unos 50 kilos de azúcar al año. Este carbohidrato vacío roba nutrientes, especialmente la vitamina B, indispensable para el buen funcionamiento del sistema nervioso; al escasear ésta, aparecen problemas físicos y mentales.
Algo tan usual en la alimentación infantil como las golosinas, además de tener azúcar, contienen pequeñas trazas de aluminio produciendo trastornos en la conducta, como hiperactividad y pérdida de memoria, y a la larga, Alzheimer y Parkinson.
Además de las chucherías, Carreño también desecha todos aquellos productos enlatados y envasados, también la comida rápida -“el famoso vamos a pillar un chino, un McDonalds a la salida de la biblioteca para no perder tiempo”- o incluso a la comida servida en un bar de tapas. Menús muy recurrentes por combinar una cantidad bastante aceptable de comida por un precio más económico que los estudiantes se pueden permitir. Este experto no se olvida de mencionar el aditivo glutamato monosódico (aditivo potenciador del sabor presente en sobras de sobre alimentos en conserva, aliños preparados para ensalada) y el edulcorante aspartamo, sacarina de toda la vida con efectos cancerígenos según algunos estudios como el de la Fundación Ramazzini de Oncología.
La advertencia que realiza sobre la peligrosidad de estos dos elementos es, principalmente, por una razón: este tipo de aditivos y edulcorantes son neurotóxicos, afectan directamente al cerebro. Es por ello que recomienda, al menos, intentar contrarrestar dichos efectos con una rica y completa alimentación. ¿Lo más sorprendente de todo? “Es que aún así, sin una alimentación óptima y un buen descanso, el estudiante consigue estudiar”, afirma Carreño. Carreño lamenta que esta situación resulte fruto del desencuentro que existe entre los intereses de las entidades públicas y la industria de la agroalimentaria con el verdadero interés que tiene las entidades públicas responsables del aspecto relacionado con la población y la salud.


Imprescindible si quieres saber lo que comes....




Te invito a ver también el siguiente blog de un payés que se está tomando muy en serio la alimentación. En él habla de la STEVIA, la hierba dulce. Si eres diabético te interesará especialmente. Hasta hace poco regalaba plantones de Stevia si ibas por sus fincas (en Lérida). Ahora ya no sé si seguirá haciéndolo, pero si pasas por allí te animo a que se lo preguntes.


http://joseppamies.wordpress.com/

La dieta mediterránea, Patrimonio Cultural de la Humanidad



La Unesco ha otorgado el mismo reconocimiento al flamenco, a los "castells" catalanes y al canto de la 'Sibila' mallorquín

EFE/NAIROBI La Unesco ha reconocido al flamenco, a la dieta mediterránea, a los "castells" catalanes, al canto de la Sibila mallorquín y a la cetrería como Patrimonio Inmaterial, que han quedado incluidos en su lista representativa.

En una reunión de su Comité Intergubernamental, en Nairobi, la Unesco ha ampliado la lista de patrimonio inmaterial, en la que ahora quedan incluidos estos cinco elementos españoles.

De ellos, la dieta mediterránea era una candidatura conjunta con Italia, Grecia y Marruecos.

Una dieta que sigue vigente 9.000 años después de originarse y a la que los científicos le atribuyen cada vez más bondades.

Frutas, verduras, hortalizas, legumbres, aceite de oliva como grasa esencial, pescado y un consumo moderado de carnes y lácteos son los pilares de la alimentación mediterránea, y España, Grecia, Italia y el norte de Marruecos las zonas geográficas que tienen su "custodia compartida".

Tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la Organización de la ONU para la Agricultura y la Alimentación (FAO) han reconocido la Dieta Mediterránea como un modelo alimentario de calidad, saludable y sostenible

http://www.salood.com/la- dieta-mediterranea-patrimonio- de-la-humanidad/

http://www.ecoticias.com/ alimentos/32452/noticias- medio-ambiente-medioambiente- medioambiental-ambiental- definicion-contaminacion- cambio-climatico- calentamiento-global-ecologia- ecosistema-impacto-politica- gestion-legislacion-educacion- responsabilidad-tecnico- sostenible-obama-greenpeace- co2-naciones-unidas- ingenieria-salud-Kioto- Copenhague-Mexico

La dieta mediterránea, Patrimonio Cultural de la Humanidad
La dieta mediterránea, Patrimonio Cultural de la Humanidad


¿Has pensado alguna vez en los alimentos que te comes??? Échale un vistazo al siguiente vídeo sobre el arroz transgénico. En el colegio hemos preguntado qué arroz usan y Aramark nos ha remitido a la empresa que se lo sirve (SERHOS), pero ésta aún no ha contestado (20/10/2010). A fecha de 19 de diciembre de 2010 les he enviado otro e-mail ampliando la pregunta a cuántos aditivos contiene la comida de nuestros hijos así como si utilizan o no alimentos transgénicos. No sé si contestarán pero cuando lo hagan colgaré aquí su respuesta.

Te animo a que tú también se lo preguntes en su página web: http://www.gruposerhos.com/contacto.htm o en el teléfono: 91 799 13 14 o en el e-mail: info@gruposerhos.com. ¿Acaso no te preocupa lo que come tu hijo?



Si quieres saber más sobre el arroz transgénico no dejes de leer el siguiente documento en pdf de Greenpeace:

http://www.greenpeace.org/raw/content/espana/reports/el-doble-problema-de-bayer.pdf

Y SI QUIERES SABER QUÉ ES UN TRANSGÉNICO MIRA TAMBIÉN ESTE VÍDEO:



10 alimentos que deberíamos consumir ecológicos


10_alimentos_ecologicos.jpgLa inversión en productos orgánicos a la larga resulta en un ahorro en medicamentos y en una mejora del bienestar, nuestro y el del planeta. Los alimentos ecológicos cumplen las normas establecidas, que incluyen, entre otros requisitos, no proporcionar a los animales antibióticos ni hormonas de crecimiento. Mientras, los agricultores no pueden utilizar abonos químicos ni pesticidas. Estas toxinas pueden contaminar la comida y se transmiten a las personas cuando la consumen. Muchos ya tienen claro que esto puede ser perjudicial para la salud. Otros simplemente optan por la agricultura ecológica porque sus métodos conllevan una menor contaminación. Como sea, si no podemos acceder a una cesta de la compra completamente orgánica, aquellos alimentos que ingerimos con regularidad deberían ser ecológicos para no acumular sustancias tóxicas en nuestro organismo.
10. Carne
El brote de la enfermedad de las vacas locas en la década de 1990 dio un gran impulso a la carne orgánica. La normativa impone a los ganaderos ecológicos que no pueden dar a sus animales antibióticos que les hagan resistentes a la enfermedad. La hormona del crecimiento para acelerar el desarrollo de los animales también está prohibida en el ganado criado para producir carne orgánica certificada.
El ganado y las aves de granja deben alimentarse con granos que se cultivan sin fertilizantes químicos ni pesticidas. No está permitido el pienso que contiene subproductos de la carne, el medio de propagación de la enfermedad de las vacas locas. Además, la ternera ecológica debe provenir de una vaca a la que se le dio piensos orgánicos durante el último tercio de su gestación.
La etiqueta ecológica también significa que el animal diariamente tenía acceso al exterior por algún tiempo. Sin embargo, estos requisitos no están claramente definidos y al aire libre puede significar que el pollo se crió en una jaula con rejilla abierta al exterior.
9. Productos Lácteos
La leche no ecológica puede contener trazas de pesticidas. Como la leche es un alimento básico para los niños, esto es motivo de atención. La leche orgánica es más pura. Procede de vacas alimentadas a partir de granos cultivados sin abonos químicos ni pesticidas. La hormona del crecimiento tampoco está permitida, al igual que los antibióticos, porque podrían entrar en la leche. El uso generalizado de antibióticos también aumenta la posibilidad del desarrollo en el futuro de bacterias resistentes a dichos antibióticos. Las vacas lecheras ecológicas deben pastar en el campo con regularidad y el pienso que se les suministra no puede contener plaguicidas ni fertilizantes, lo que disminuye el impacto de la cabaña en el medio ambiente. Los mismos preceptos de aplican al resto de productos derivados de la leche, como el yogurt, helados, mantequilla o queso.
8. Huevos
De los pollos a los huevos pueden pasar pequeñas cantidades de pesticidas y, a partir de ahí, a los muchos alimentos preparados con ellos. Los huevos ecológicos provienen de aves que se alimentan con grano orgánico y no se les suministra ni hormona del crecimiento ni antibióticos.
Sin embargo no es la falta de contaminantes lo que convierte a los huevos orgánicos en una necesidad, sino cómo se producen esos huevos. La filosofía aquí es que los pollos felices producen mejores huevos. Los defensores de los huevos orgánicos dicen que el origen marca la diferencia. Las gallinas camperas o de corral tienen acceso a un patio, además de no estar tratadas con productos químicos.
¿Huevos blancos o morenos? No hay diferencia nutricional entre unos y otros. El color del huevo depende de la raza de la gallina. Las gallinas blancas ponen huevos blancos y las marrones, oscuros. Es así de simple. Por otro lado, los huevos ecológicos no se limitan a los de gallina. Algunos productores orgánicos ofrecen variedad de opciones exóticas: ganso, codorniz e incluso huevos de avestruz.
7. Café
El café suele ser la manera de despertar al día. A menudo, los granos con los que preparamos esa estimulante taza de café se han cultivado en un país que no regula el uso de plaguicidas y fertilizantes. Todo lo contrario a lo que hace ecológico a un café
Además de la etiqueta ecológica, también conviene buscar la etiqueta de Comercio Justo, que garantiza que los productores de café han sido pagados de manera justa y bien tratados.
Un elemento más a considerar antes de disfrutar de esa taza humeante es si es de origen Shade-grown, es decir, de café cultivado a la sombra del bosque, un método de producción que preserva los majestuosos árboles de la selva y la biodiversidad que alberga.
6. Melocotones, manzanas, nectarinas, fresas, cerezas y uvas
Con el lavado no eliminamos todos los plaguicidas de un melocotón no ecológico y, al pelarlo, se pierden un montón de beneficios nutricionales de la fruta. Además de los melocotones, muchas otras frutas contienen altos niveles de pesticidas. Las manzanas y las nectarinas también son de los alimentos más cargados de plaguicidas. Por su parte, las fresas absorben gran cantidad de veneno a través de su fina piel, que además no se puede pelar. Lo mismo ocurre con las cerezas. Las uvas y las pasas no orgánicas también entran en el mismo saco tóxico. Muchos zumos de frutas que ofrecemos a los niños contienen jugo de uva, con lo que se hace especialmente necesario buscar la etiqueta ecológica. Comprar frutas extranjeras fuera de temporada es arriesgado, ya que las normas son laxas en muchos de los países de origen, sin olvidar el coste ambiental del transporte.
5. Patatas
La omnipresente patata absorbe una dosis doble de toxinas cuando se cultiva en condiciones no ecológicas. Los productores fumigan pesticidas en las plantas y añaden fungicidas al suelo para prevenir que los tubérculos enfermen. Los fungicidas previenen el llamado tizón, causante de la hambruna de la patata a mediados de la década de 1800 en Irlanda y que provocó la muerte de alrededor de un millón de personas. No hay buenos métodos orgánicos para combatirlo, por lo que el precio de las patatas ecológicas es más del doble que el de las no ecológicas.
El nivel de plaguicidas para la batata es un poco inferior pero también lo suficientemente alto como para optar por la de cultivo ecológico.
4. Pimientos, judías, tomates, apio, zanahorias y coliflor
Los pimientos, sean de la clase que sean, absorben como esponjas los pesticidas a través de su fina piel. Son propensos a la infestación por insectos, por lo que están sujetos a fuertes fumigaciones de insecticidas en las grandes granjas comerciales. Aunque se laven y pelen estas delicias de colores no se elimina su contaminación.
Otras verduras que muestran un elevado nivel de residuos de plaguicidas son el apio, las judías verdes y los tomates. Los cherry son pequeños y difíciles de limpiar. El apio no tiene piel protectora, así que es otro candidato para la compra ecológica. Según los estudios, también las tasas de plaguicidas en las zanahorias y la coliflor es considerable si su origen no es ecológico.
3. Verduras de hoja verde
La ensalada es una opción sana, siempre que no esté elaborada con verduras cargadas de productos químicos que pueden acabar por intoxicarnos. A los insectos, gusanos y babosas les encantan las hojas tiernas de espinacas y lechugas, tanto como nosotros. Algunos de los pesticidas más potentes se aplican sobre las verduras que utilizamos en nuestras ricas ensaladas. La espinaca es la verdura con mayor cantidad de plaguicidas. Por el contrario, los agricultores ecológicos, para mantener a los insectos a raya, se sirven de repelentes no tóxicos y de trampas como las redes.
Vegetales como la col rizada, las hojas de mostaza y de nabo y las berzas también están en lo alto de la tabla por riesgo de contaminación con plaguicidas. Si es posible, resulta más seguro comprar la versión orgánica de estas verduras de consumo abundante.
2. Alimentos para bebé
Los bebés y niños pequeños son especialmente susceptibles a los efectos nocivos de los plaguicidas, antibióticos, hormonas y cualquier producto químico. Como la comida del bebé a menudo se hace a base de verduras y frutas concentradas, el nivel de cualquier sustancia sintética se intensifica en los platos.
Muchos pesticidas utilizados en frutas y vegetales son tóxicos para el cerebro y pueden interferir en su desarrollo. La hormona sintética del crecimiento utilizada en la carne puede causar pubertad precoz en las niñas (fuente: Cornell). Al final, la exposición a toxinas en ciertas fases del desarrollo puede ser crítica. Los tóxicos que no tendrían mayor efecto en un adulto, pueden dañar el sistema nervioso y el cerebro de un niño. Si a esto se suma el pequeño tamaño del cuerpo del bebé, la combinación resulta incluso más peligrosa.
Si el niño no ha sido alimentado con productos orgánicos, el cambio a la dieta ecológica puede disminuir su nivel de plaguicidas en sangre (fuente: Curl). La comida orgánica puede beneficiar al niño, incluso antes de que nazca, ya que los productos químicos tóxicos en el torrente sanguíneo de la madre pasan al feto (fuente: Consumer Reports).
1. Los caprichos favoritos
Los químicos peligrosos están por todas partes - en nuestro organismo, en nuestro entorno y en nuestros alimentos. Casi todos pueden tolerar unos pocos plaguicidas pero, pero como con cualquier cosa, el exceso no es bueno. Los expertos afirman que todo lo que se come en abundancia debe ser ecológico, para evitar la sobre exposición a ciertos productos químicos. Mientras que unos cuantos residuos de pesticidas en la bolsa de aperitivo puede no estar mal, si los consumimos a diario, empezamos a apostar por la acumulación de tóxicos en nuestro cuerpo (por no hablar de la obesidad). Lo mismo con las salsas elaboradas, la comida precocinada, la bollería industrial, etc.. Es especialmente importante recordar esta regla para los bebés y los niños, porque en su pequeño cuerpo las toxinas se acumulan rápidamente.
También es cierto que no todos los alimentos aglutinan igualmente las sustancias tóxicas que se les aplica para su cultivo. De hecho, algunos de ellos no están tan contaminados cuando se trata de la versión convencional, no ecológica. Los siguientes 10 productos del huerto, o bien no absorben demasiado los pesticidas o se pelan antes de comer: espárragos, aguacates, plátanos, brócoli, col, kiwi, mango, cebollas, papaya, piña.
Imagen: Orlando Mallozzi

Esta presentación Refleja el gasto en alimentación de varias familias del mundo, y el tipo de comida que ingieren. Todo esto SE PUEDE reflexionar sobre los hábitos que con nosotros en nuestras casas tenemos.



Recetas_Caseras.jpg
BIZCOCHO DE LIMÓN CASERO

(Cristina URUEÑA Huyhua, 5 AÑOS B).
INGREDIENTES
    • Ralladura de limón.
    • 3 huevos.
    • 1 sobre de levadura.
    • 1 vaso de yogur (preferiblemente de sabor limón).
    • ½ vaso de aceite de oliva.
    • ½ vaso de aceite de girasol.
    • 2 vasos de azúcar.
    • 2 y ½ vasos de harina.

Mezclar en un recipiente todos los ingredientes. Untar el molde con mantequilla y espolvorear harina para que no se pegue. Horno a 180 º aproximadamente y 20 minutos. Vez Transcurrido ese tiempo Una, pinchar con un cuchillo y Estará listo Cuando el cuchillo salga limpio.

TRUCO: Si una mezcla se le añade la 4 cucharadas grandes de Cola-Cao, Se convierte en bizcocho de chocolate.

BIZCOCHO DE CHOCOLATE

(Alejandro Diez COTO, 5 AÑOS B)
INGREDIENTES:
· 2 vasos de harina.
· 1 vaso de azúcar.
· 1 vaso de leche.
· 1 vaso de cola-cao.
· 1 vaso de aceite.
· 4 huevos
· 1 sobre de levadura.

Todo Batirlo. PONERLO en el molde previamente untado con mantequilla y al horno Durante 35 a 40 minutos a 180 º.

EMPANADA DE ATUN
(NAIARA Garcerán RAMOS, 5 AÑOS B)
INGREDIENTES
    • 1 pimiento rojo.
    • 1 pimiento verde
    • 1 huevo.
    • 1 cebolla.
    • 3 latas de atún en aceite de oliva.
    • 1 bote de tomate natural.
    • 1 pizca de aceite.
    • 2 masas de hojaldre.

En una sartén se añade el aceite con la cebolla, el pimiento verde y el rojo muy picadito. Cuando Esté el sofrito, se añade el atún ya continuacion el tomate. En una bandeja se pone una masa de hojaldre, encima añadimos todo el sofrito y se tapa con la otra masa de hojaldre, uniendo todos los bordes para que quede bien cerrada.

Bate un huevo y con una brocha lo UNTAS en la masa. Ya está listo para poner en el horno durante 5 minutos a 200 º. Dejar enfriar y listo para comer.



Imagen del articulo Recuperar el gusto por el pan
Imagen del articulo Recuperar el gusto por el pan

La media ideal de gramos de pan al día se estima en unos 220. Existen panes elaborados con todo tipo de cereales, como la avena, el centeno o laespelta y nuevas tendencias que incorporan frutos secos, aceite de oliva virgen extra, aceitunas o queso.
El mito de que el pan engorda ha llevado a muchas personas a consumirlo en cantidades inferiores a las recomendadas, lo que contribuye a desequilibrar la dieta. En una alimentación equilibrada, el 55 % del total de calorías deben proceder de hidratos de carbono, el 15 % de proteínas y el 30 % restante de grasas. Si reducimos la ingesta de pan, deberemos sustituirlo por otros carbohidratos o lo acabaremos haciendo por alimentos ricos en grasas.